EL TRASTORNO POR ESTRÉS ELECTORAL

EL TRASTORNO POR ESTRÉS ELECTORAL                                                                                


Por: Dr. Pavlusha K. Luyando Joo

Sí, es posible enfermar o presentar síntomas físicos ante la tensión de unas elecciones, especialmente si la persona vive el proceso con mucha preocupación, miedo, enojo o incertidumbre. No necesariamente “causa” una enfermedad nueva de forma directa, pero sí puede desencadenar o empeorar problemas de salud por estrés sostenido.

¿Cuáles son los Síntomas frecuentes por estrés político/electoral?:

  • Dolor de cabeza
  • Insomnio
  • Gastritis o malestar digestivo
  • Palpitaciones
  • Aumento de presión arterial
  • Ansiedad, irritabilidad
  • Cansancio mental
  • Tensión muscular (cuello, espalda, mandíbula)
  • Bruxismo (rechinar dientes)

La población más vulnerable:

  • Personas con hipertensión
  • Quienes ya tienen ansiedad o depresión
  • Adultos mayores
  • Personas muy expuestas a noticias todo el día
  • Quienes sienten que “todo depende” del resultado

¿Tiene respaldo científico decir que un proceso electoral puede enfermar ?

Sí. Existe investigación sobre el llamado “estrés sociopolítico” o election stress. En distintos países se ha observado aumento de ansiedad, problemas de sueño y estrés durante campañas electorales intensas.

¿Qué hacer?

  1. Limitar noticias a horarios concretos.
  2. No discutir compulsivamente en redes.
  3. Dormir bien y caminar diariamente.
  4. Respiración lenta 5 minutos.
  5. Recordar que una elección es importante, pero no define cada aspecto inmediato de la vida.
  6. Si hay crisis de ansiedad o presión alta, consultar a un médico.

El cuerpo no distingue mucho entre “peligro real inmediato” y “amenaza percibida constante”. Si vives la elección como catástrofe, el organismo responde con estrés real.

¿Por qué genera tanta tensión nerviosa?

La Inestabilidad política prolongada, protestas, polarización produce sensación de incertidumbre. Además, la situación económica, el costo de vida, la preocupación por el empleo, seguridad, hace que se viva un proceso electoral con mucha tensión.  

Las discusiones intensas entre familias, amistades y redes sociales generan enojo, ansiedad y agotamiento mental. Si la gente siente que ninguna opción convence o que el sistema no responde, aparece frustración crónica.

En resumen, sí, la tensión electoral puede enfermar por estrés, ansiedad, agravar cuadros de dolor e inflamación asociada al estrés crónico.