HABLEMOS SOBRE LA PRESION ARTERIAL
Por Dr. Pavlusha K. Luyando JooLa presión arterial es la fuerza
con la que la sangre circula por las arterias cuando el corazón bombea. Se mide
con dos números:
- Presión sistólica: es el número
superior y representa la presión cuando el corazón se contrae para enviar
sangre al cuerpo.
- Presión diastólica: es el número
inferior y representa la presión cuando el corazón está en reposo entre
latidos.
Los valores pueden variar según
la edad, el estado de salud y la actividad física de la persona.
La presión arterial en adultos (18
a 59 años)
En adultos se considera normal cuando la presión es Menor de 120 / 80 mmHg. Cuando los valores superan los 130 / 80 mmHg puede comenzar a considerarse presión elevada o hipertensión, especialmente si se mantiene durante varios controles.
La presión arterial alta en Adultos
mayores (60 años o más).
Con la edad, las arterias pueden
volverse más rígidas, lo que puede elevar ligeramente la presión arterial. En Adultos
mayores los valores aceptables aproximados se consideran hasta 130–139 /
80–89 mmHg si está controlada por un médico.
Sin embargo, presiones mayores
pueden aumentar el riesgo de enfermedades como Infarto de miocardio o Accidente
cerebrovascular, por lo que es importante realizar controles médicos
frecuentes.
Cuidados para pacientes con
hipertensión
La Hipertensión es
una enfermedad crónica que ocurre cuando la presión arterial se mantiene
elevada durante mucho tiempo. Si no se controla, puede afectar órganos
importantes como el corazón, el cerebro, los riñones y los ojos.
A continuación, se describen los
cuidados más importantes que hay que tener:
1. Mantener una alimentación
saludable
La alimentación tiene un papel
fundamental en el control de la presión arterial. Se recomienda:
- Reducir el consumo de sal, ya que el
exceso de sodio provoca retención de líquidos y aumenta la presión
arterial.
- Consumir más frutas, verduras, cereales
integrales y legumbres, que aportan fibra, vitaminas y minerales.
- Preferir carnes magras, pescado y pollo
en lugar de carnes con mucha grasa.
- Evitar alimentos procesados como embutidos, sopas
instantáneas, snacks salados y comida rápida.
Una dieta equilibrada ayuda a
mantener el corazón y las arterias en buen estado.
2. Realizar actividad física
regularmente
El ejercicio ayuda a fortalecer
el corazón y mejorar la circulación de la sangre.Se recomienda:
- Caminar al menos 30 minutos al día.
- Practicar actividades como bicicleta, natación o
baile.
- Realizar ejercicio al menos 5 días a la
semana.
La actividad física también ayuda
a controlar el peso, disminuir el estrés y mejorar la salud cardiovascular.
3. Mantener un peso saludable
El sobrepeso obliga al corazón a
trabajar más para bombear sangre, lo que puede aumentar la presión arterial. Perder
incluso unos pocos kilos puede ayudar a reducir la presión. Para
mantener un peso saludable se recomienda:
- Comer porciones adecuadas.
- Evitar bebidas azucaradas.
- Realizar actividad física regularmente.
4. Evitar el consumo de tabaco
y alcohol
El tabaco daña las paredes de las
arterias y favorece la formación de placas que dificultan el paso de la sangre.
El consumo excesivo de alcohol
también puede aumentar la presión arterial y afectar el funcionamiento del
corazón. Por ello se recomienda:
- No fumar.
- Limitar o evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
5. Tomar los medicamentos
indicados por el médico
Algunas personas necesitan
medicamentos para controlar la presión arterial.
Es muy importante:
- Tomar los medicamentos todos los días según
la indicación médica.
- No suspenderlos sin consultar al médico.
- Asistir a controles médicos periódicos.
6. Controlar el estrés y
descansar adecuadamente
El estrés puede aumentar
temporalmente la presión arterial. Para controlarlo se recomienda:
- Dormir entre 7 y 8 horas diarias.
- Practicar respiración profunda o técnicas de
relajación.
- Dedicar tiempo a actividades recreativas o
familiares.