LAS SECUELAS DEL HERPES ZOSTER

LAS SECUELAS DEL HERPES ZOSTER

por: Dr. Pavlusha k. Luyando Joo



El herpes zóster ("culebrilla") es una infección viral común en Perú, especialmente en personas mayores de 50 años o personas con sistema inmune debilitado, caracterizada por erupciones dolorosas y ampollas.

El herpes Zóster se caracteriza por la presentación de una mancha eritematosa (enrojecida) sobre la que se asientan unas lesiones cutáneas en forma de pequeñas vesículas que cubren el trayecto de un nervio sensitivo y que pueden acompañarse de picor y dolor. Las localizaciones más comunes son la torácica (espalda), lumbar, facial (que ataca a las ramas del nervio trigémino, con el grave riesgo de afectación ocular) y cervical (en distintas zonas del cuello). También puede aparecer en la región sacra (espacio interglúteo), los brazos y las piernas.

La incidencia del herpes zóster aumenta significativamente con la edad, siendo los mayores de 50 años los más propensos. Se observa una mayor incidencia de complicaciones (neuralgia posherpética) en personas inmunodeprimidas.

El dolor crónico es la más frecuente de las secuelas que deja la infección por el virus del herpes Zóster. La sufre entre un 15% y un 20% de la población, y la mitad de los mayores de 50 años infectados por este virus sufre dolor posherpético.

El dolor del Zóster, que en algunos casos llega a ser muy intenso, se hace crónico en la mitad de los adultos mayores de 50 años.

La mejor forma de prevenir las complicaciones es, el diagnóstico precoz para poder administrar el tratamiento lo antes posible. Actualmente disponemos de tratamientos antivíricos muy eficaces si el paciente consulta en la fase inicial. Cuando podemos administrar la medicación antes de las 72 horas a partir de los primeros síntomas, el tratamiento reduce la virulencia del proceso e incluso previene el dolor y la neuralgia posherpética".

 

Tratar el dolor

La mayoría de los pacientes que desarrollan neuralgia posherpética responde satisfactoriamente al tratamiento con antivirales, analgésicos y vitaminas en el plazo de dos o tres meses, pero en un porcentaje que oscila entre el 10% y el 20%, el dolor se perpetúa durante meses e incluso años. Cuanto más tiempo de evolución lleve la neuralgia posherpética, peor es el pronóstico.

Es frecuente ver personas que llevan hasta siete años con una neuralgia posherpética, con una pésima calidad de vida y un largo peregrinaje por diferentes médicos.

Estos pacientes suelen tener alteraciones en la sensibilidad de la parte afectada, por ejemplo, molestias muy desagradables al roce de la ropa o a las corrientes de frío, y parestesias, es decir, sensación de hormigueo y de zona dormida.

Es importante que el paciente tenga mucha paciencia su dolor porque, a pesar de que existen tratamientos muy eficaces, a veces el dolor se prolonga durante mucho tiempo o no responde como se espera. El nervio afectado por el virus tiende a regenerarse, pero en determinadas circunstancias no se recupera del todo.

Tratamientos

Existen diferentes grupos de fármacos desde analgésicos e incluso derivados de la morfina, que son los más potentes. Otro método no invasivo, que puede aplicarse solo o en combinación con los medicamentos, es la estimulación nerviosa transcutánea (electroterapia), por la que, mediante unos electrodos colocados sobre la piel, un generador favorece la estimulación del nervio afectado y poco a poco se va paliando el dolor. Existen también procedimientos invasivos, de bloqueo nervioso, mediante la administración de anestésicos con una aguja sobre el nervio afectado, la terapia neural también es un método que se está usando en las unidades de cuidados paliativos, la ventaja es que es una terapia ambulatoria, es decir; que se realiza sin que el paciente esté hospitalizado y en la mayoría de casos nulos efectos indeseados.

 

Prevención

Fortalecimiento del sistema inmune

  • Manejo del estrés: Técnicas como yoga, meditación y respiración profunda ayudan a fortalecer las defensas.
  • Descanso: Un sueño reparador es crucial para la salud inmunológica.
  • Nutrición: Mantener una dieta equilibrada contribuye a un sistema inmune fuerte. 
  • Ejercicios moderados

Precauciones adicionales

  • Si ya tuviste varicela: 

El virus permanece latente y puede reactivarse

  • Si tienes herpes zóster activo: 

Cubre las ampollas y evita el contacto con personas con defensas bajas, bebés y embarazadas para no propagar el virus. 

Aplicación de vacunas

·       Actualmente las vacunas contra el herpes zoster evidencias una eficacia del 80%