sábado, 15 de agosto de 2026

Preguntas que se deben hacer antes de elegir una cirugía

PREGUNTAS QUE SE DEBEN HACER ANTES DE ELEGIR UNA CIRUGÍA

Por: Dr. Pavlusha K. Luyando Joo

Una decisión informada puede ayudarle a cuidar mejor su salud


Cuando un médico propone una cirugía, es normal sentir preocupación, dudas o incluso temor. Una intervención quirúrgica puede ser la mejor opción en determinadas situaciones, pero no todas las cirugías son urgentes ni todas las personas necesitan el mismo tratamiento.

Antes de tomar una decisión, es importante conversar con el médico, comprender claramente el problema de salud y conocer las alternativas disponibles. 

Hacer preguntas no significa desconfiar del profesional: significa participar activamente en las decisiones sobre su propia salud.

1. ¿Cuál es exactamente mi diagnóstico?

Pregunte:

  • ¿Qué enfermedad o lesión tengo?

  • ¿Cómo se confirmó el diagnóstico?

  • ¿Qué muestran mis radiografías, ecografías, tomografías, resonancias o análisis?

  • ¿La cirugía es realmente necesaria para mi diagnóstico?

Comprender el diagnóstico es el primer paso para valorar correctamente cualquier tratamiento.

2. ¿La cirugía es urgente?

No todas las operaciones tienen el mismo nivel de urgencia.

Pregunte:

¿Qué puede ocurrir si espero algunas semanas o meses antes de operarme?

También puede preguntar:

  • ¿Existe riesgo de que mi condición empeore?

  • ¿Esperar podría disminuir las posibilidades de éxito?

  • ¿La cirugía debe realizarse inmediatamente o puedo tomarme un tiempo para decidir?

Si existe una emergencia médica, el médico debe explicarle claramente por qué no es recomendable esperar.

3. ¿Existen otras alternativas a la cirugía?

Esta es una de las preguntas más importantes.

Dependiendo del diagnóstico, pueden existir tratamientos no quirúrgicos, como medicamentos, fisioterapia, rehabilitación, cambios de hábitos, infiltraciones u otras medidas conservadoras.

Pregunte:

¿Qué alternativas existen y qué posibilidades tengo de mejorar sin cirugía?

También:

  • ¿Qué ocurriría si intento primero un tratamiento conservador?

  • ¿Cuánto tiempo debería probarlo?

  • ¿Qué posibilidades de éxito tiene?

  • ¿En qué momento sería necesario reconsiderar la cirugía?

No todas las alternativas son apropiadas para todos los pacientes, por lo que deben ser evaluadas individualmente.

4. ¿Qué objetivo concreto tiene la cirugía?

Una operación puede tener diferentes objetivos: aliviar dolor, corregir una deformidad, reparar una lesión, evitar una complicación o mejorar una función.

Pregunte:

¿Qué espera conseguir exactamente con la operación?

Es importante diferenciar entre curar una enfermedad, disminuir síntomas, mejorar una función o evitar que el problema empeore.

5. ¿Cuáles son los beneficios esperados?

Pregunte al médico:

  • ¿Qué probabilidad tengo de mejorar?

  • ¿Cuánto podría disminuir mi dolor?

  • ¿Qué función podría recuperar?

  • ¿Cuánto tiempo puede durar el beneficio?

  • ¿Qué porcentaje de pacientes obtiene resultados similares?

Siempre que sea posible, solicite información expresada en términos comprensibles y realistas.

6. ¿Cuáles son los riesgos y complicaciones?

Toda cirugía tiene riesgos, incluso cuando se realiza correctamente.

Pregunte:

  • ¿Cuáles son las complicaciones más frecuentes?

  • ¿Cuáles son las complicaciones graves?

  • ¿Qué riesgos existen por la anestesia?

  • ¿Existe posibilidad de infección, sangrado, lesión nerviosa, trombosis u otras complicaciones?

  • ¿Qué factores personales pueden aumentar mi riesgo?

No debe sentirse incómodo por preguntar sobre los riesgos. Conocerlos hace que usted se sienta mas seguridad y tenga más confianza al decidir.

Tambien recuerde que la información que recibe forma parte del consentimiento informado.

7. ¿Qué ocurre si la cirugía no funciona como esperamos?

Es importante conocer también el "plan B".

Pregunte:

Si la operación no consigue el resultado esperado, ¿qué otras opciones tendré?

También puede preguntar si existe posibilidad de necesitar una segunda intervención.

8. ¿Qué tipo de anestesia utilizarán?

Pregunte:

  • ¿Será anestesia general, regional o local?

  • ¿Quién realizará la anestesia?

  • ¿Qué riesgos tiene en mi caso?

  • ¿Necesitaré permanecer hospitalizado?

Si tiene enfermedades previas o toma medicamentos habitualmente, debe informar al equipo médico.

9. ¿Cómo será la recuperación?

Una cirugía no termina cuando sale del quirófano.

Pregunte:

  • ¿Cuánto tiempo necesitaré para recuperarme?

  • ¿Cuándo podré caminar, conducir, trabajar o hacer ejercicio?

  • ¿Necesitaré fisioterapia o rehabilitación?

  • ¿Necesitaré ayuda en casa?

  • ¿Qué actividades estarán prohibidas temporalmente?

Tener expectativas realistas sobre la recuperación puede evitar frustraciones y ayudar a planificar mejor el proceso.

10. ¿Quién realizará la cirugía y con qué experiencia cuenta?

Es razonable preguntar:

¿Quién realizará mi operación y qué experiencia tiene realizando este procedimiento?

También puede preguntar:

  • ¿Con qué frecuencia realiza esta cirugía?

  • ¿Dónde se realizará?

  • ¿Quién formará parte del equipo quirúrgico?

  • ¿Qué tipo de seguimiento tendré después de la operación?

11. ¿Necesito una segunda opinión?

En cirugías que no son urgentes, solicitar una segunda opinión puede ser una decisión prudente, especialmente cuando existen diferentes alternativas de tratamiento.

Una segunda opinión puede ayudarle a:

  • Confirmar el diagnóstico, comprender mejor las opciones, comparar tratamientos, resolver dudas y tomar una decisión con mayor tranquilidad.

Solicitar una segunda opinión no significa rechazar la recomendación del primer médico.

Una pregunta fundamental: "¿Qué haría usted en mi situación?"

Después de recibir toda la información, puede preguntarle al especialista:

"Si usted estuviera en mi situación, ¿qué factores tendría en cuenta para decidir?"

La decisión final, sin embargo, debe considerar su diagnóstico, edad, estado general de salud, expectativas, riesgos, alternativas y preferencias personales.

Antes de aceptar la cirugía

Antes de aceptar una cirugía, asegúrese de comprender:

Diagnóstico → Objetivo de la cirugía → Beneficios esperados → Riesgos → Alternativas → Recuperación → Qué ocurre si no se realiza.

Evite firmar un consentimiento informado si todavía existen dudas importantes que no han sido aclaradas. Pida que le expliquen nuevamente aquello que no haya comprendido.

Recuerde

Una buena decisión médica es una decisión informada.

No tenga miedo de preguntar. Lleve sus dudas por escrito, solicite explicaciones en un lenguaje que pueda comprender y, cuando sea apropiado, considere una segunda opinión.

En situaciones de urgencia, la decisión puede requerir atención inmediata y no debe retrasarse buscando una segunda opinión.

domingo, 19 de julio de 2026

Las terapias con agujas: ¿Realmente son útiles?

 Las terapias con agujas: ¿Realmente son útiles?

Por: Pavlusha K. Luyando Joo

Durante miles de años, diferentes culturas han utilizado las terapias con agujas como una forma de aliviar el dolor y favorecer la recuperación del organismo. En la actualidad, estas técnicas han despertado el interés de la medicina moderna y son empleadas en numerosos hospitales y clínicas de diversos países como complemento de los tratamientos convencionales.


Cuando hablamos de terapias con agujas, nos referimos principalmente a la acupuntura, , la punción seca, la auriculoterapia y otras técnicas médicas que utilizan agujas estériles muy finas para estimular puntos específicos del cuerpo con fines terapéuticos.

¿Cómo actúan las terapias con agujas?

Aunque durante siglos su explicación estuvo basada en la medicina tradicional china, hoy la ciencia ha demostrado varios mecanismos biológicos que ayudan a comprender sus efectos.

Al introducir una aguja en determinados puntos del cuerpo se activan fibras nerviosas que envían señales al cerebro y a la médula espinal. Como respuesta, el organismo libera sustancias naturales como:

  • Endorfinas y encefalinas, conocidas como analgésicos naturales del cuerpo.
  • Serotonina y dopamina, relacionadas con el bienestar y el estado de ánimo.
  • Noradrenalina, que participa en el control del dolor.
  • Otras sustancias antiinflamatorias que ayudan a regular la respuesta inmunológica.

Gracias a estos mecanismos, muchas personas experimentan disminución del dolor, relajación muscular, mejor calidad del sueño y una sensación general de bienestar.

Beneficios respaldados por la evidencia científica

En las últimas décadas se han publicado miles de investigaciones sobre la acupuntura y otras terapias con agujas. Diversos estudios han encontrado beneficios especialmente en:

  • Dolor de espalda y cuello.
  • Artrosis de rodilla y cadera.
  • Migraña y cefaleas tensionales.
  • Dolor de hombro.
  • Dolor muscular y deportivo.
  • Fibromialgia.
  • Dolor posterior a cirugías.
  • Náuseas y vómitos asociados al embarazo o a la quimioterapia.
  • Ansiedad, estrés e insomnio como tratamiento complementario.

Es importante señalar que estas terapias no sustituyen otros tratamientos médicos cuando existe una enfermedad grave, pero sí pueden complementar el manejo integral del paciente y mejorar su calidad de vida.

Una alternativa para reducir el uso de medicamentos

Muchas personas con dolor crónico necesitan tomar analgésicos durante largos períodos. Aunque estos medicamentos son útiles, algunos pueden producir efectos secundarios como gastritis, úlceras, daño renal, alteraciones hepáticas o dependencia.

Las terapias con agujas pueden ayudar a disminuir la intensidad del dolor y, en algunos pacientes, reducir la necesidad de medicamentos, siempre bajo supervisión médica. Esto representa una ventaja importante, especialmente en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

¿Son seguras?

Cuando son realizadas por profesionales capacitados y utilizando agujas estériles desechables, las terapias con agujas son procedimientos muy seguros.

Los efectos secundarios suelen ser leves y pasajeros, como:

  • Pequeño dolor en el punto de punción.
  • Aparición ocasional de un pequeño hematoma.
  • Sensación de relajación o somnolencia después del tratamiento.

Las complicaciones graves son extremadamente poco frecuentes cuando se respetan las normas de higiene y la correcta técnica de aplicación.

¿Quiénes pueden beneficiarse?

Estas terapias pueden ser útiles para personas que presentan:

Dolores musculares y articulares, Lesiones deportivas, Contracturas, Cervicalgia y lumbalgia, Cefaleas y migrañas, Estrés y ansiedad, Trastornos del sueño, Recuperación después de algunas cirugías, Dolor crónico de diversas causas.

Cada paciente debe ser evaluado de forma individual para determinar si estas técnicas son adecuadas para su situación clínica.

Un enfoque integral de la salud

Las terapias con agujas no buscan únicamente aliviar un síntoma. Su objetivo es favorecer que el organismo recupere su equilibrio natural mediante la estimulación de los mecanismos propios de reparación y regulación.

Por ello, suelen combinarse con otras medidas saludables como actividad física regular, alimentación equilibrada, buen descanso nocturno, manejo adecuado del estrés, rehabilitación física cuando sea necesaria.

La combinación de estos hábitos ofrece mejores resultados que cualquier tratamiento aplicado de manera aislada.

Conclusiones finales

Las terapias con agujas constituyen una herramienta terapéutica respaldada por una creciente evidencia científica. Aplicadas por profesionales debidamente capacitados, pueden aliviar el dolor, mejorar la movilidad, disminuir la tensión muscular, favorecer el bienestar emocional y contribuir a una mejor calidad de vida.

Cada persona es diferente, y un manejo personalizado es siempre la mejor opción para obtener resultados seguros y efectivos.

martes, 7 de julio de 2026

¿QUE ES LA HERNIA DISCAL?

QUE ES LA HERNIA DISCAL

Por: Dr. Pavlusha K. Luyando Joo

La hernia discal es una de las causas más frecuentes de dolor de espalda y de dolor irradiado hacia las extremidades. Se produce cuando parte del núcleo gelatinoso del disco intervertebral atraviesa una fisura del anillo fibroso y entra en contacto con una raíz nerviosa, produciendo inflamación y, en algunos casos, compresión del nervio.

 

¿CÓMO SE PRODUCE EL DOLOR POR HERNIA DISCAL?

El dolor de la hernia discal tiene dos componentes principales:

1.    Compresión mecánica del nervio: el disco desplazado comprime la raíz nerviosa.

2.    Inflamación química: el material del disco libera sustancias inflamatorias que sensibilizan el nervio, incluso cuando la compresión es pequeña.

Por ello, una hernia pequeña puede causar mucho dolor y una hernia grande puede ocasionar pocos síntomas.

Las hernias discales se clasifican según su ubicación en Cervicales, dorsales y Lumbares

¿CUÁL DE LAS HERNIAS ES LA MÁS FRECUENTE?

La más frecuente es la Hernia Lumbar

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA HERNIA DISCAL LUMBAR?

Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor lumbar.
  • Dolor que se irradia hacia el glúteo y la pierna (ciática).
  • Hormigueo o adormecimiento.
  • Sensación de corriente eléctrica por la nalga y pierna
  • Debilidad muscular.
  • Empeoramiento al toser, estornudar o hacer esfuerzos.
  • Dolor al permanecer sentado por mucho tiempo.

 

¿CUÁLES SON LOS FACTORES QUE AUMENTAN EL DOLOR?

Los factores que aumentan el dolor son: el levantar peso, permanecer sentado mucho tiempo, flexionar la espalda, movimientos bruscos, tos y estornudos, sobrepeso, sedentarismo.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICAN LAS HERNIAS DISCALES?

Para diagnosticar hernias discales es necesario: la historia de la enfermedad examen médico, resonancia magnética o a veces tomografía. Muy importante para el diagnostico es correlacionar los hallazgos de imagen con los síntomas y el examen físico..

TRATAMIENTOS CONSERVADORES  

Se utiliza la fisioterapia, medicina complementaria

Existe evidencia de beneficio en determinados pacientes para:

  • Acupuntura, especialmente en dolor lumbar crónico.
  • Terapia manual realizada por profesionales capacitados y cuando no existan contraindicaciones.
  • Ejercicio terapéutico supervisados.

Estas terapias deben formar parte de un tratamiento integral con medicamentos

TRATAMIENTOS INTERVENCIONISTAS

Cuando el dolor persiste pueden considerarse:


  • Infiltraciones con Ozono
  • Bloqueos radiculares
  • Infiltraciones epidurales con corticosteroides.
  • Radiofrecuencia en casos seleccionados.
  • Otras técnicas intervencionistas según la evaluación médica.

¿CUÁNDO ES NECESARIA LA CIRUGÍA?

La cirugía suele reservarse para pacientes con: dolor intenso que no mejora tras un tratamiento conservador adecuado, debilidad muscular progresiva, déficits neurológicos importantes, compresión severa de la raíz nerviosa, síndrome de cauda equina, una urgencia médica caracterizada por pérdida del control de esfínteres urinario o fecal, anestesia en la región perineal ("anestesia en silla de montar") y debilidad marcada en ambas piernas.

PRONÓSTICO

El pronóstico suele ser favorable:

  • Aproximadamente el 80–90 % de los pacientes mejora con tratamiento conservador.
  • Muchas hernias disminuyen de tamaño espontáneamente con el tiempo gracias a procesos naturales de reabsorción.
  • Mantener un programa de ejercicios y hábitos saludables reduce el riesgo de recurrencias.


MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Mantener un peso saludable.

Fortalecer la musculatura abdominal y lumbar.

Evitar el tabaquismo.

Aprender técnicas correctas para levantar objetos.

Cambiar de postura con frecuencia si trabaja sentado.

Realizar actividad física de forma regular.