PREGUNTAS
QUE SE DEBEN HACER ANTES DE ELEGIR UNA CIRUGÍA
Por: Dr. Pavlusha K. Luyando Joo
Una decisión informada puede ayudarle a cuidar mejor su salud
Antes de tomar una decisión, es importante conversar con el médico, comprender claramente el problema de salud y conocer las alternativas disponibles.
Hacer preguntas no significa desconfiar del profesional: significa participar activamente en las decisiones sobre su propia salud.
1. ¿Cuál es exactamente mi diagnóstico?
Pregunte:
¿Qué enfermedad o lesión tengo?
¿Cómo se confirmó el diagnóstico?
¿Qué muestran mis radiografías, ecografías, tomografías, resonancias o análisis?
¿La cirugía es realmente necesaria para mi diagnóstico?
Comprender el diagnóstico es el primer paso para valorar correctamente cualquier tratamiento.
2. ¿La cirugía es urgente?
No todas las operaciones tienen el mismo nivel de urgencia.
Pregunte:
¿Qué puede ocurrir si espero algunas semanas o meses antes de operarme?
También puede preguntar:
¿Existe riesgo de que mi condición empeore?
¿Esperar podría disminuir las posibilidades de éxito?
¿La cirugía debe realizarse inmediatamente o puedo tomarme un tiempo para decidir?
Si existe una emergencia médica, el médico debe explicarle claramente por qué no es recomendable esperar.
3. ¿Existen otras alternativas a la cirugía?
Esta es una de las preguntas más importantes.
Dependiendo del diagnóstico, pueden existir tratamientos no quirúrgicos, como medicamentos, fisioterapia, rehabilitación, cambios de hábitos, infiltraciones u otras medidas conservadoras.
Pregunte:
¿Qué alternativas existen y qué posibilidades tengo de mejorar sin cirugía?
También:
¿Qué ocurriría si intento primero un tratamiento conservador?
¿Cuánto tiempo debería probarlo?
¿Qué posibilidades de éxito tiene?
¿En qué momento sería necesario reconsiderar la cirugía?
No todas las alternativas son apropiadas para todos los pacientes, por lo que deben ser evaluadas individualmente.
4. ¿Qué objetivo concreto tiene la cirugía?
Una operación puede tener diferentes objetivos: aliviar dolor, corregir una deformidad, reparar una lesión, evitar una complicación o mejorar una función.
Pregunte:
¿Qué espera conseguir exactamente con la operación?
Es importante diferenciar entre curar una enfermedad, disminuir síntomas, mejorar una función o evitar que el problema empeore.
5. ¿Cuáles son los beneficios esperados?
Pregunte al médico:
¿Qué probabilidad tengo de mejorar?
¿Cuánto podría disminuir mi dolor?
¿Qué función podría recuperar?
¿Cuánto tiempo puede durar el beneficio?
¿Qué porcentaje de pacientes obtiene resultados similares?
Siempre que sea posible, solicite información expresada en términos comprensibles y realistas.
6. ¿Cuáles son los riesgos y complicaciones?
Toda cirugía tiene riesgos, incluso cuando se realiza correctamente.Pregunte:
¿Cuáles son las complicaciones más frecuentes?
¿Cuáles son las complicaciones graves?
¿Qué riesgos existen por la anestesia?
¿Existe posibilidad de infección, sangrado, lesión nerviosa, trombosis u otras complicaciones?
¿Qué factores personales pueden aumentar mi riesgo?
No debe sentirse incómodo por preguntar sobre los riesgos. Conocerlos hace que usted se sienta mas seguridad y tenga más confianza al decidir.
Tambien recuerde que la información que recibe forma parte del consentimiento informado.
7. ¿Qué ocurre si la cirugía no funciona como esperamos?
Es importante conocer también el "plan B".
Pregunte:
Si la operación no consigue el resultado esperado, ¿qué otras opciones tendré?
También puede preguntar si existe posibilidad de necesitar una segunda intervención.
8. ¿Qué tipo de anestesia utilizarán?
Pregunte:
¿Será anestesia general, regional o local?
¿Quién realizará la anestesia?
¿Qué riesgos tiene en mi caso?
¿Necesitaré permanecer hospitalizado?
Si tiene enfermedades previas o toma medicamentos habitualmente, debe informar al equipo médico.
9. ¿Cómo será la recuperación?
Una cirugía no termina cuando sale del quirófano.
Pregunte:
¿Cuánto tiempo necesitaré para recuperarme?
¿Cuándo podré caminar, conducir, trabajar o hacer ejercicio?
¿Necesitaré fisioterapia o rehabilitación?
¿Necesitaré ayuda en casa?
¿Qué actividades estarán prohibidas temporalmente?
Tener expectativas realistas sobre la recuperación puede evitar frustraciones y ayudar a planificar mejor el proceso.
10. ¿Quién realizará la cirugía y con qué experiencia cuenta?
Es razonable preguntar:
¿Quién realizará mi operación y qué experiencia tiene realizando este procedimiento?
También puede preguntar:
¿Con qué frecuencia realiza esta cirugía?
¿Dónde se realizará?
¿Quién formará parte del equipo quirúrgico?
¿Qué tipo de seguimiento tendré después de la operación?
11. ¿Necesito una segunda opinión?
En cirugías que no son urgentes, solicitar una segunda opinión puede ser una decisión prudente, especialmente cuando existen diferentes alternativas de tratamiento.
Una segunda opinión puede ayudarle a:
Confirmar el diagnóstico, comprender mejor las opciones, comparar tratamientos, resolver dudas y tomar una decisión con mayor tranquilidad.
Solicitar una segunda opinión no significa rechazar la recomendación del primer médico.
Una pregunta fundamental: "¿Qué haría usted en mi situación?"
Después de recibir toda la información, puede preguntarle al especialista:
"Si usted estuviera en mi situación, ¿qué factores tendría en cuenta para decidir?"
La decisión final, sin embargo, debe considerar su diagnóstico, edad, estado general de salud, expectativas, riesgos, alternativas y preferencias personales.
Antes de aceptar la cirugía
Antes de aceptar una cirugía, asegúrese de comprender:
Diagnóstico → Objetivo de la cirugía → Beneficios esperados → Riesgos → Alternativas → Recuperación → Qué ocurre si no se realiza.
Evite firmar un consentimiento informado si todavía existen dudas importantes que no han sido aclaradas. Pida que le expliquen nuevamente aquello que no haya comprendido.
Recuerde
Una buena decisión médica es una decisión informada.
No tenga miedo de preguntar. Lleve sus dudas por escrito, solicite explicaciones en un lenguaje que pueda comprender y, cuando sea apropiado, considere una segunda opinión.
En situaciones de urgencia, la decisión puede requerir atención inmediata y no debe retrasarse buscando una segunda opinión.