viernes, 26 de mayo de 2017

LAS SEÑALES DEL CUERPO

LAS SEÑALES DEL CUERPO
Por: Dr. Pavlusha  K. Luyando Joo
luyandojoo@yahoo.com

El cuerpo es una compleja interrelación de tres dimensiones distintas, pero conectadas entre sí: el cuerpo, las emociones y el espíritu.

Cada una de estas dimensiones influyen en la otra y viceversa. De esta forma podemos ver como una persona que empieza a hacer alguna enfermedad, no solo ve alterada su salud física a través de señales muy importantes como la aparición de dolor en alguna parte del cuerpo; también  casi inmediatamente cambia el estado de ánimo; el desánimo empieza a ganar terreno, disminuye la fuerza de voluntad, el mal humor se hace patente y se empieza a pensar hasta en lo peor. De alguna manera la enfermedad abarca  el “todo” de la persona. Es decir la enfermedad del cuerpo, influye en el estado emocional de la persona y en el espíritu (vitalidad). Esas son las señales del cuerpo que avisa que algo no anda bien.

La emociones también influyen en la salud de la persona, y esto se sabe desde muy antiguo. Allá por los 430 ac un médico griego llamado Hipócrates, relacionaba los distintos temperamentos de la persona que la hacía proclive padecer  de ciertas enfermedades.
También es sabido que ciertas turbaciones crónicas del estado de ánimo y sentimientos encontrados como la ira constante, la idea de estar en peligro a cada momento, el rencor, la hiperactividad desmedida también pueden enfermar a la persona.

La enfermedad física, como las infecciones u otras perturbaciones funcionales del organismo pueden ser tratadas por el médico con medicamentos, pero las emociones y el espíritu enfermo no.
Cuando una persona por ejemplo lleva una vida agitadísima sin parar ni un solo día, o si tiene reacciones violentas, o si es hipersensible al más mínimo inconveniente con cualquier persona, o si recuerda con exactitud hasta el más mínimo detalle de como la agredieron de alguna forma en el pasado o si bebe mucho o no se siente perdonado por Dios….  ¡Allí hay un problema emocional de fondo y también del espíritu!.

Este tipo de personas, por lo general tiene una salud precaria, se enferman mucho más veces que las personas cuya salud mental y su espíritu está más o menos en orden. (Lógicamente hay excepciones).

¿Qué hacer para evitar perturbaciones de la mente y del espíritu?
Primero es importante darse cuenta que tipo de ideas negativas son las  que generalmente llevan nuestros pensamientos, segundo es fundamental  precisar que es, y en qué circunstancias  es que se producen este tipo de pensamientos y tercero procurar darlas solución conversando con alguien de confianza, en otros casos; con un profesional (psicólogo, o médico de confianza) o con alguien especializado en temas de profundidad humana (un religioso por ejemplo).

Muchas veces este tipo de pensamientos y actitudes negativas son superadas simplemente con buen sueño (7 horas mínimo), buen descanso al menos una vez por semana, estar en contacto con la naturaleza, realizar ejercicios no extenuantes, lectura de libros orientados a la buena reflexión, a forjar el intelecto y  la vida espiritual de acuerdo a nuestro estado de vida a través de la oración contemplativa en una capilla o la asistencia a un retiro.

Este tipo de consejos que le a usted le presentamos, han surgido de nuestra experiencia profesional, ayudando a muchas personas con diversidad de dolencias. Esperamos aportar un granito de arena si es que usted necesita algo de ello.


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