miércoles, 29 de marzo de 2017

LA FAMILIA Y LA SALUD

LA FAMILIA Y LA SALUD
Por: Dr. Pavlusha Luyando Joo
Policlínico Sagrada Familia

Lima-Perú
luyandojoo@yahoo.com

La familia es la célula básica de la sociedad; es la estructura fundamental, La familia es el pilar de cuya solidez va depender la calidad de sociedad que se pretende construir.
La familia es el lugar más seguro, en donde se transmitirán; el aprendizaje de la cultura, los valores y las conductas que van a influir en el cuidado de la salud de la persona a lo largo de su vida. Por ello es imprescindible tomar conciencia de valor inestimable de la familia en cuanto a la salud integral del individuo.

Si al individuo no se le educa en el seno familiar en buenas costumbres en cuanto al cuidado de la salud o se le abandona afectivamente, surgirán personas proclives a enfermedades de salud mental como la ansiedad, depresión.
De otro lado; si la familia no cumple adecuadamente el rol que le toca; es decir no cumple cabalmente rol de educadora, en cuanto a valores se refiere; entonces engendrará tiranos egoístas, generadores en el futuro de violencia familiar.

Si la familia genera personas piadosas, solidarias, exitosas, con un profundo respeto a la vida y por Dios, la sociedad se fortalecerá y puede hacer cambios muy profundos en una comunidad o hasta en una nación determinada.

Reflexionemos por un momento y preguntémonos: ¿Qué calidad de individuos se engendran hoy en las familias?
Gran parte de las taras del individuo se gestan en gran parte de los casos en familias desestructuradas. En los países donde hay altas tasas de divorcio por ejemplo, se da un elevado y creciente de jóvenes violentos, deprimidos y muchas veces inadaptados para la vida en convivencia; esto por hacer sido privados de ambientes y medios familiares adecuados.

Muchos de los casos de pandillaje, consumo de drogas, alcohol, cuadros de depresión y ansiedad empiezan por problemas en la familia.  
La calidad de relaciones dentro de la familia es muy importante, son un gran preventivo para evitar enfermedades que van desde las patologías psicológicas y físicas.

Por ello es importantísimo que los esposos luchen por la familia a brazo partido, no solamente esmerándose por dar beneficios materiales a los hijos, sino a través de un correcto ejemplo y una vida piadosa.

El diálogo entre la pareja y los hijos es muy importante, allá donde no hay diálogo es difícil superar los problemas más cotidianos en la familia, que a la larga pueden traer consecuencias, sobre todo en los hijos a pesar de provenir de “familias bien constituidas”. Es decir la familia cumple el rol perfecto si es que en ella esta: 1.Dios, 2. el buen ejemplo de los padres, y 3.el diálogo entre los miembros de la familia.
En el caso de la ausencia de algunos de los padres sea por muerte o separación ,es importante que alguna figura sustituta (hermano, tío, abuelo) suplanten el vació afectivo dejado por el padre o madre ausente.  Esto asegura que las consecuencias negativas de la ausencia de los padres se atenúe considerablemente,

La falta de diálogo es mortal, ya que sin él no se puede llegar a la reflexión, a la disculpa de la falta, o a poner el orden necesario en la familia.
Algunos padres buscan colmar únicamente las expectativas materiales. Esto puede ser un gran error, ya que lo material no suplanta al diálogo, o a la presencia de los padres.
Otros padres de familia se ven obligados por necesidad a dejar los hijos en casa para traer un pan, lamentablemente algunos empleadores no toman en cuenta la importancia de humanizar el trabajo para el bien social y la salud del individuo.

Por ello los padres de familia deben estar en  alerta constantemente, ya que el ritmo voraz de los mensajes que inundan la sociedad, están dirigidos a socavar la estructura familiar.
Los mensajes a través de los medios pregonan abiertamente y sin ningún límite incitan el libertinaje sexual de los jóvenes, muestran un mundo descontrolado y sobre todo den a entender a la población que vivir “sin límites” es lo mejor y lo más moderno, lo cual se refleja en las elevados porcentajes de jóvenes con enfermedades de trasmisión sexual, alcoholismo, drogadicción, depresión y ansiedad.

Esto crea una diferencia muy grande entre lo que debemos aspirar para la familia y el modelo que los medio masivos ofrecen. 
Si queremos una nación mejor y con individuos más sanos cuidemos mucho a nuestra familia.






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